jueves, 20 de septiembre de 2018



GEOMETRÍA
                        Recuerdo  para Nicanor Parra.

Pones coto al deseo y sus rebaños  en los apriscos del sentir;
 acotas los señuelos del amor, sus artimañas; encierras
el guiso de los pronombres, sus mariposas, en tus urnas de cristal:
que si ángulo o rectángulo, equilátero o escaleno,
son tus formas  que responden a una forma de vivir.

Nos explicas. Basta, para sabernos, usar el punto
Y el axioma. Con ellos y  la palabra, llega la luz con la sombra
Y los silencios por compañeros. Los que más hablan
Cuando buscamos  un  referente como el apotema: nos da
la medida, nos conforma y  delimita, nos aquilata los sueños
y evita el engaño  como solución: si somos la línea,
 la recta o el círculo; si las miradas son ángulos y  
en las paralelas se sube el amor que termina en elipse,
entonces buscaré tu nombre que será, por siempre,
un límite y un sinsabor, las bases de tu verdad.

martes, 4 de septiembre de 2018







BASILIO:  valor y precio.



En esta España tahúr, zaragatera y triste, Basilio fue plato preferido de un oso en Jomezana, en el mes de julio. Y como este suculento banquete del oso alertó y puso en marcha la máquina administrativa, un  deje de impotencia tiño el alma de la dueña,  vista la confusión entre valor y precio de Basilio, a la hora de hacer una tasación:  si para Lauri era un bien muy preciado tanto por  el carácter como por sus servicios, sin embargo para la administración Basilio es un mulo equivalente a un montón de huesos tasados en 180 euros. Y ahora ¿quién se atreve a discutir los conceptos de valor y precio de Basilio con un responsable que sólo quiere que firmes un papel para recibir esa limosna administrativa? Como es normal, convencer de la diferencia a los responsables es una tontería: con lo que indemnizan a esta mujer por la muerte de Basilio, ya le dicen  que, para ellos, los campesinos somos tontos, resignados  y obligados a convivir con osos y lobos; y por supuesto, debemos comprender las requisas necesarias de nuestros animales para su supervivencia. Que se lo digan a Lauri: la pobre mujer se queda compuesta y sin novio pues tardará en cobrar los 180 euros(un año), tendrá que comprar otro por 900 o 1.000 euros, si lo encuentra, y  seguirá pagando impuestos puntualmente para no sufrir un recargo;  y sin Basilio para  subir la carraca a  Valseco o acarrear los piensos a las vacas cuando cubra  la nieve y arrecie  la ventisca. Esto es vivir el campo asturiano.  ¡Ay si Favila levantará la cabeza! Este oso no paraba hasta llegar a Cangas de Onís.   

sábado, 1 de septiembre de 2018


Mínima alma mía ... 






Alma y clamor

Oh Dios mío que tienes en tu nombre la suma de mis
pecados  y  contradicciones,  frutos  de mi soledad. Esta plegaria,
desde mi corazón, para el  Padre y su misericordia,  tan cierta
como la bondad y  la sonrisa que brotan, con delicadeza,
del manantial en la fuente donde bebe la paciencia
con mis desvaríos, tantos como luz tiene el día o  la noche
de oscuridad. No temas, Padre, y borra mi cuenta en tu memoria
con el silencio;  las deudas que tengo contigo, si las cancelas,
serán el   haber que limpie las heridas  en carne provocadas
por el intemporal martilleo de la duda y su pertinaz búsqueda,
sin condición, de la paz, la  meta imposible  por   las aguas
en remolino que hacen de la vida un turbión; las aguas,
camín abaxo, desde el monte hasta la expansión infinita
que va de Reconcos a la llosa llena de hambre y humedad.

Más palabra con ideas, Padre,  que caminante mi alma,
no escrutes los entresijos  que ni yo mismo conozco.  Te suplico
el mar que trabajas con tus dedos,  padre de las olas,
tus hijas, que arden en la playa hasta la consumación. Dame la brisa
que aligere mis pensamientos, Padre. Que sea  el violin, para mis palabras ,
cual  nube de algodón colgada en las pestañas del corazón.
Recibe mi súplica en tu voluntad  y dame el tiempo que necesito
para ver con tu luz el color que conforma,  en tu figura, el amor.

miércoles, 29 de agosto de 2018






manos vacías

¡Tu alma,  las  manos de Guayasamín! Distorsionadas y mondas, 
dramáticas, estrujas con ellas  el zumo de la propiedad;
cada vocal de su nombre suma  ansiedad. Que empieza y se repite
en cada segundo del viento que te encoge el corazón.

Son  tus predios  los  parajes del dolor;  sanean,
con el azul, tus pecados de tul por la  codicia
del tener por desear. Un imposible. Como el respirar.

Con sigilo y con los pasos en la pana del vivir,
restabas el pan a los indefensos con las caras
de Guayasamín, espejos de la miseria y el dolor,
el azote de tus sueños. Y  ahora que  te desvives
como alma de cristal, me dices, acuciado, que no quieres
morir: sabes de las manos vacías en el último viaje,  
casi desnudo, como los hijos de la mar. ¡Por fin!


Ay de tus fatigas y sinsabores,  dragones sin corazón; sus fuegos,
noches en vela con astillas tan finas como tus deseos,
- las cientos de astillas con  tus  cinco mil notarios-,  
te dejan inerme y sin palabras cuando en el
recuerdo, quedaste sin nombre y sin apellidos: tus hijos.

Sangre de Caín en tus genes, seguirán y con la vida
harán un  destino igual a Caronte con el miedo
al naufragio por el peso de tu maldición: seguirá
así y por siempre, en silencio, como tu nombre,
como tu sangre, igual que recuerdos sin pasado.

viernes, 17 de agosto de 2018







espejos hacia dentro[1]

            recogeré hojas para ti
            hojas de generaciones pasadas que serán nuestro presente[2]
            

¡Arañando sombras para verte! ¿Qué se ficieron
de los fuegos encendidos de amadores? Arden las cenizas y el mar
en los recuerdos y las palabras.
 Se consumen y son desarraigo en los ásperos campos del amor. 
Y campean  cual  víboras en las olas
de todos  los días como el viento
en la cresta de un corazón: almas varadas
en  playas sin fantasía, las lunas  lloran en las mareas
las heridas de dos corazones sin pájaros que volar.

Y sin músicas acordadas, cual delfines varados
en  el papel del amor, el deseo ausente y sin alma
el cuerpo principal, como restos de un naufragio,
araño las sombras y una sonrisa en la memoria
con tu nombre como ejemplo de que todo es muerte
dentro del jarrón: agua esquilmada por una esperanza.  


[1] Este amor que no es uno. Blanca Llum Vidal.
[2] El temblor y la ráfaga.- Nuria Ruiz de Viñaspre.

jueves, 16 de agosto de 2018




No tenim por!
        Para Bruno GulottaAndrea Ferrario y dieciseis más, nombres de mi nombre
                                      Si se duda del odio, no es posible odiar. Carolim Emcke

En días andados, hoy, una cuenta de sangre más
en el rosario del odio deicida, Barcelona y agosto del año dos mil diecisiete:
un dolor y cientos más de lágrimas y hambres de amor y de paz y desconsuelo
tan profundo como la sima más negra  del Mare Nostrum, mi mar
en esta aldea de árboles tristes por los plátanos de Las Ramblas, sus ojos en la barbarie.

Pero no tenim por!

En días andados, con el silencio de la serpiente y el vértigo sin corazón y con la mirada
en el cáncer de la muerte como remedio y solución,
hombres y niños y palabras y miedos confraternizan conmigo
en este rincón del silencio, sembrado de Esprius y el sueño de Maragal
y su D’un cop de roc llançat amb massa traça,
el vailet va buidar-li un ull, i en l’altre
se li ha posat un tel: la vaca és cega[1].

Por eso non tenim por!

Como Hebdo, Barcelona es mía, alma de mi Bataclan o las arenas de azul
que recogí  en Niza: la sangre de mis venas que rieguen su corazón: su lengua y su nombre
y la Barceloneta y el saber del seny , su aguada filosofía de la madurez.
Todo Barcelona y Cataluña y el Nuria, sus letras y formas  que me hacen mayor.

Desde Reconcos y con ellos,  Non tenim por!

¡Resistiremos! Pese al odio y al hacha homicida de Dios; pese a los ríos  que desbordan
tanta palabra como acumula el rencor,  pese a los soles y lunas y arenas  que acunan violencia
porque les falta valor; pese a los vientos, resistiremos como hijos
de la vida por un mundo mejor.

Y porque hay un grito en común: ¡Non tenim por!
  


[1] De una pedrada harto certera un ojo
le ha deshecho el boyero, y en el otro
se le ha puesto una tela. La vaca es ciega.

jueves, 9 de agosto de 2018



Vivir España

Es lo que somos: un zapateado. Vivir España
es repetir la historia
y mascar  palabras que nos llegan,
como los genes, teñidas en negro y azul.
Sí. En este instante, breve y duro instante,
así es vivir España.

Son colores de guerra, enquistados en los tuétanos
del alma;  como flechas en sus objetivos, clavadas.
Traspasan el tiempo y la historia y los nombres
de siempre  que se repiten
como la morcilla y la violencia y la indómita
humildad  del cabrero vestido
de comunión, la primera: desde el Sánchez
a la Numancia, hambres de siempre
y tormentas de mujeres camparon en la tierra de Caín
hasta el día, en la fecha.  

Y acrónimos incluidos,  gentilicios de agua o papel
te visten con zapatos de charol
y dignidad desdentada que te hace tan rota
y talón sangrante del bárbaro Occidente,
hija de Yago, España.