miércoles, 22 de abril de 2026

 Canto a TERESA

                  Homenaje a Espronceda

 ¡¡¡Un carnívoro cuchillo¡¡¡
Con la luz de la tarde, mortecina, un silencio
silbante acecha y me obliga a posar
la mirada en las brisas de mis árboles que pespuntan
las flores con toda serenidad: la que me falta.
 
Y mi vocación del mar,  con mi refugio en la arena,
hacen del día mis olas
y mis recuerdos, las rocas,
arrecifes de los sueños
y el amor en las palabras.
 
Una imagen que rasga
el tiempo amarillo
de tu fotografía, aquellas sonrisas
de la sintaxis, ajena  al dolor
que se rompe con los complementos
y los verbos que transitan
del mismo hoy al mañana.
Nunca donde habite el olvido, Cristina:
en tu viaje sin retorno, una parada
con el estigma de la estima
en la procelosa vida del ayer

.

miércoles, 15 de abril de 2026

 
 
 
Niños del mundo

Para sobrevivir, niños, si cae el mundo, digo, es un decir;
si cae el mundo, niños, primero y antes, digo, es un decir,
recoged  palabras con secuelas del amor. Y con la
sangre en los ojos de las muñecas,  romper el silencio
que decapita las  manos de una  quizás esperanza.
 
Si el mundo cae y se rompe las rodillas, niños,
rociad con lirios las angustias del dolor
bálsamo que son para un incierto presente,
niños, en este abril del año veintiséis:
cientos de niñas desventradas por el odio
sin patria, la furia ciega de nuestra condición.
 
Es un decir, niños, si lápices sin punta os escriben
el canto de sílabas sin nombre, aforadas en papel
del cisne  y los sueños en la tinta brumosa de la nada.
 
Entonces, niños, recoged lágrimas de piedra,
es un decir, para la siembra en el barbecho del futuro:
"las florecillas, los cometas y los hombres".

lunes, 9 de marzo de 2026

 Encuentro

 

 Esta mañana de sol y pereza, como una palabra sin sentido,
tengo a mis árboles, con una sonrisa, a la espera, en la puerta:
 frágiles y con todos sus dedos, dúctiles, su oferta
es la belleza,  diminuta  como los mil brotes de futuro
que serán flores y  más tarde un sabor a sol y a intemperancias
del tiempo: un  silencio  que viene de un invierno desvaído que
macera las palabras con los síntomas del vivir, por completo
ajenos a la conciencia con su formulario de agua que
a más de incoloro, mezcla los sueños con un sabor a miel. 
 
UN buen día este de marzo y los mininos con hambre
a la puerta y mi Juan Ramón en la memoria: "el cielo y la tierra
me sonríen … Y yo me iré  …Y se quedarán los pájaros cantando".
 
Sin embargo, esta mañana de sol y pereza y sin caridad,
te recuerdo más allá de sueños y sombras; y como siempre,
en puridad y contigo, sabré el nombre exacto de la cosas

sábado, 21 de febrero de 2026

 

Vacío

 

Vacío

Para empezar,
Este sentir inefable, sin aristas y sin roce con la brisa del vivir.
 
Y para seguir,
 el silencio sin sonidos ajeno a la ternura y al desaliento
que burla el sentido de las miradas y la sonrisa …
Todos los versos del mundo con Ausias March y Paula Melchor
juntos en el enredo de la palabra por nada, grafías
sin tinta para el mañana. Un vacío que cuelga  sin aire del hilo
en mi soledad: ¿Dónde poner los ojos? Para nada "un cuerpo
arrugado que busca el fondo de otro cuerpo".
 
Un tacto sin dedos
y abrazos sin palabras en una espera sin trenes
y sin relojes. No hay lejanía ni horizontes, tal vez un cielo
con estrellas que juegan con las dudas del miedo
que tengo a la esperanza, mañana. ¡Tal vez!


jueves, 12 de febrero de 2026




 Si excarcelo los nombres escritos sin despecho
entre tantos, en mi memoria,
alguno tiene tus señas
de identidad: las que me diste sin ser tuyas
y mixtas con tu sonrisa.

miércoles, 11 de febrero de 2026

 

Tal vez, ¡A ver !¡ Hacer vida con las palabras!. Imposible
elegir por el acoso de las dudas. Y como invitada,
 en especial, la pereza. ¡Qué decir! Taimadas,
beben la tinta del boli y se ríen. Esconden
sus intenciones   y rehúyen el compromiso. ¡También!
 
Me queda la espera, un disimulo
y la indiferencia. ¡El engaño!. ¡Qué tontería!
- Tampoco te sirve aquello
"de que es el amor que pasa" para cuatro
líneas a sílabas cuntadas.
Ya veremos, me dicen, sin prisa.
Aunque nos gusta,
para tu consuelo, que digas o escribas o pienses
que renuncié a tu nombre
porque perdí  tu mirada.