Canto a TERESA
Homenaje a Espronceda
Con la luz de la tarde, mortecina, un silencio
silbante acecha y me obliga a posar
la mirada en las brisas de mis árboles que pespuntan
las flores con toda serenidad: la que me falta.
hacen del día mis olas
y mis recuerdos, las rocas,
arrecifes de los sueños
y el amor en las palabras.
el tiempo amarillo
de tu fotografía, aquellas sonrisas
de la sintaxis, ajena al dolor
que se rompe con los complementos
y los verbos que transitan
del mismo hoy al mañana.
Nunca donde habite el olvido, Cristina:
en tu viaje sin retorno, una parada
con el estigma de la estima
en la procelosa vida del ayer
.
