viernes, 14 de agosto de 2020



              EL PAN DEL FORNO.

Donde el fuego es magia
y el amor, esperanza:
un aroma en el aire
como el olor del pan.

Allí arroxa el silencio
de la tierra, la sementera,
allí el agua es misterio
en el apego a las formas
y al sabor y al deseo.

Ahí la alegría infantil
al mor del fuibu, candor,
donde son las palabras
vida en el tiempo, mañana,
como ascuas en el recuerdo.

Porque el fuego es la magia
y el amor esperanza: pan
del forno, candeal y escanda
en el alma del corazón.

sábado, 1 de agosto de 2020






Hacer poesía.


Un laboreo. Trabajo de campo. Un hilo de tinta y mil pájaros
de azul en el horizonte: hacer poesía.

Las  miradas del miedo y mil roturas más; un árbol
que navega en los ojos de tus palabras. Hacer poesía.

Casi nada como nunca que será mañana y un pasado
sin futuro, en el presente: hacer poesía.

Todas las ascuas del pan  y un amor derramado.  
El hambre infantil rompedora del alma. Hacer poesía.

Empuñar la pluma como lanza del diablo,
redoblar  en  los embates del amor
y resistir: hacer poesía. Y escribir
y  construir las sombras de un corazón
en la niebla  y vivir la poesía.

sábado, 11 de julio de 2020










La memoria del olvido: Asturias.

Reiterada cadencia la tuya:  carcoma los fonemas de tu nombre, Asturias, 
son colgajos en el tiempo
y remiendos sin palabras, algo así como
la memoria del olvido.


¡Un clamor! Bien lo sabes. Como un tañido de campana
o el eco en la distancia, vacíos de contenido.
Ni los dioses te reclaman 
y te vacían la savia que necesitas: sin señas de identidad,  
te define el esquife por su fragilidad.

Es la fractura del mundo y del silencio
que te envuelve, como lágrima
en la umbría de la nada;  colección de sombras
sin figuras, con un fuego sin llama, vacío.
La memoria del olvido: Asturias.

miércoles, 1 de julio de 2020













AQUEL DÍA


Qué larga esta evocación  que navega en el tiempo y tiene los remos con las letras de los nombres que me hicieron del ancho mar las olas con los recuerdos: cuántos de los mismos son pasto del olvido o de las tretas de la memoria; cosidas a la piel que me viste de sangre las medias palabras, cuántas fueron a la nada por la cuita del deseo.  Queda, sin embargo, su referente en la nostalgia de las brisas que orean el pasado donde se esconde aquel día sin fecha, como esbozo de tu sonrisa.  

martes, 16 de junio de 2020



¿
Te acordaste de mí cuando subías 
al silencio que sufre la serpiente, 
prisionera de grillos y de umbrías?[1]   FG.Lorca 


Reflexión para este sábado, 17 de noviembre, a las  23.09
- Y tú no estás.
Con el ocre en las ventanas y un letargo infantil a las puertas de la vida,
las hojas del otoño, cual violines, caen en el corazón, palabras,
y buscan, volatineras,  el calor del recuerdo y el frescor de la memoria.
Y de repente, por la brisa, sale tu nombre con pecho de golondrina
en la boca del tiempo. Como una broma del vivir. Como esta luz mortecina
que nos refugia en el silencio y nos obliga al diálogo con las sombras
de unos pasos que hacen de nosotros un camino y la sonrisa
del verso el amor es ortopédico/ porque es susceptible de ser desmontado[2].



[1] Sonetos del amor oscuro.- F. García Lorca.
[2] El resplandor y la ráfaga.-Nuria Ruiz de Viñaspre

martes, 9 de junio de 2020








SER ÁRBOL

¿Es mejor que ser hombre?
Todo el terror en el alma de George y sus ríos de angustia  y un aire de clavos
como una soga en su corazón: la bota del asesino, Derek Chauvin.

Una alondra y su vuelo
¿Es mejor que ser hombre?
Ese cuchillo que bebe sangre por  venganza y su odio que 
abre en carnes la inocencia del viento que cruje
y remonta los picos del mundo.

Mil hojas que lloran en aquel otoño
¿Es mejor que ser hombre?
Esas zahirientes palabras como silbidos
en la noche del silencio, saetas contra la inocencia
que nace en el nido de mis golondrinas.

Mil pájaros en un estaque
¿Es mejor que ser hombre?
Más que la crueldad de la muerte desgarrada por hambre, más allá
del agua en la fuente que rompe la soledad, más allá
de la ciénaga  que devora el apetito y la tragedia del adiós.

Mil palabras que se visten de blanco
¿Es lo mejor ser hombre?
Una rodilla a dentelladas contra una vida a dentelladas
contra el futuro, un  terror a dentelladas ...
¿Es lo mejor de ser hombre?

jueves, 4 de junio de 2020





Gracias

Gracias a la vida que me dado el tiempo
y todas las nubes
que son mis recuerdos. Gracias a la vida
que me ha dado años y miles de voces
vivas como sueños; me dio los caminos
y me dio el silencio; me dio las argucias
del amor  sin besos. Y me dio sin tasa
nombres y  deseos, vestidos de  angustia
y con cincos dedos
casi siempre rotos
en manos del miedo con ladridos mudos
del perro más fiero.

Gracias a la vida que me ha dado  el verbo
para sembrar flores
donde hay  desierto;  y también colores
con ojos del viento
que nos llevan  siempre
donde está el remedio; gracias a la vida
-vida contra olvido-
como el mar inmóvil
que se hace invierno y quema su alma
en almas sin fuego.


"Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha de mis pies cansados".