miércoles, 2 de septiembre de 2026

 

 

Tal vez por el tiempo,  y ya son miles mis días, pierdo la sombra
de las palabras, desdibujadas por el uso y casi sin referente;
anido contra la soledad y mantengo la figura en el convencimiento
del retorno de tantos recuerdos llenos ya de inconsistencia
como sin fuerza para llenar los vacíos de la vida, un rio
sin orillas, indefinido, como tú y yo cuando dejamos
que todo fuera silencio y distancia hasta que perdimos
las palabras y las sombras que las definían: tu nombre
como clavo ardiente clavado en mi corazón: nada.
Bien que lo hiciste para simular niebla  en tus
pasos hasta la fecha indefinidos y con "la sombra
de las palabras" colgada de sus silencio. Pero siempre
me queda  la poesía, la infinita manera
 de contar tus hazañas sin escribir tu nombre.