domingo, 14 de marzo de 2021

 

Secuelas del Covi-19

A estas alturas del año, con una pandemia que nos sigue cosiendo el alma con sentimientos muy dispares, es importante, pensamos, hacer un alto en el camino, y poner unas palabras al rastro que dejó y dejará tras de sí. En primer lugar, como miembros inconscientes de una sociedad líquida que somos, pertenecemos, sin duda,  a una  comunidad escasamente entretejida, como suele ser norma a la hora de dar una definición de este pobre país. No hay más de tres españoles juntos que puedan vivir con un acuerdo y que sea duradero.

Consecuencia de estas fracturas internas que nos devoran, es la pérdida de nuestra seguridad y confianza en nosotros mismos y en la comunidad en la que estamos insertos.  El "covi" supuso  una cura de humildad por la impotencia ante sus efectos devastadores e incontrolables; pero además generó en nosotros una angustia existencial porque, de buena o de mala gana, nos convenció de que  es imposible no morir.

Para terminar, y recurriendo a Sócrates, hay que dejar claro que el alma de muchos españoles huele mal, muy mal. Y huele mal porque el concepto de gestión , diseñado para crear triunfadores con el beneficio como objetivo único, tiene un retrovisor donde se refleja la crueldad inherente al mismo: los miles de ancianos muertos en esos almacenes donde están arrumbados después de una vida de trabajo, bien merecían una muerte digna. Una vez más, la deshumanización que sufrimos por culpa de tanto utilitarismo nos obliga a recordar aquellos versos de Blas de Otero:

              " Esto es ser hombre: horror a manos llenas."

 

sábado, 6 de marzo de 2021

Página literaria

 

Llegados a un punto que es una reflexión, me pregunto: ¿qué extraño desvarío hace de una fecha lacerante llaga en un alma dolorida? El dieciocho de agosto de mil novecientos treinta y seis es un recuerdo que me vive más allá del tiempo y  del olvido? ¡Mi Federico! Federico  García Lorca, domador de la poesía, profeta de su muerte, es memoria como punzada o sentimiento cual ponzoña, un corazón aterido por el miedo:  "Ves estos campos, Nadal, ... serán campos de sangre".... Y fueron lágrimas de cristal en un alma de laurel por el agosto aquel de mil novecientos treinta y seis que tenía muerto el día dieciocho con su amanecer y su silencio  y las estampidas de un roto corazón por la violencia hispánica y asesina.

La misma que,  con el esfuerzo de la golondrina, quiere ser abeja; la misma que con  las jarcias al viento en el piélago de la vida,  y  con fuerza y maña remando,  recala sus pasos  en el puerto impredecible de las palabras: nunca inútiles,  por todo, como escribe el palabrero Ángel González,  son ellas quienes me arrojan, sin duelo,  al río de los sentidos, padres del sentimiento; como aquello del polvo enamorado, in aeternum, simple juego en  la edad tardía.  La misma que cubre de nieve la hermosa cumbre y me retorna, alegre,  al mil veces ciento cien mil y mil veces mil un millón,  el niño que no sabía aún nada de monotonía tras los cristales y estaba en huida permanente del padre patrón. Eran los tiempos de Salinas y  la voz a tí debida, camino de la  madurez en busca de la sensibilidad, la vía secreta a la intimidad, el camino  seguro a la profundidad del dolor, sin duda,  la ultima forma de amar. Y vuelta a empezar con  gratificantes palabras de Pascal: "Todo lo que es bueno para Dios es malo para el hombre. Y todo lo que es bueno para el hombre, es malo para Dios". ¡Adiós al insomnio, y vuelta a la mesa de paz bien abastada! Y de la mano de la gentil princesita, al divino tesoro de la juventud con el mañana le abriremos en los labios y la espera del amor constante más allá de la muerte: esto es ser hombre, horror a manos llenas, me decía Blas de Otero e insistía con voz ahogada en el vacío inerte, con madeimoselle Isabel, clavel y rosa, en la tinta de su mágica pluma de poeta, la gracia que quiso darle el cielo. ¿La nuestra? No importa que el arte es largo y además no importa. Se hace camino al andar y para escribir que "Mis pasos no son tus pasos ni mis recuerdos están contigo".  Que por algo tu nombre es escritura en el agua y queda como las naves, como las nubes y como las sombras en el ámbito del vivir, nada. Y que sepas que nunca serás tuyos como míos, enraizados como el canto del mirlo a los sonidos del   alma. Los que me dicen  cuando me busco que "Yo vengo de una raza de pastores que perdió su libertad cuando perdió sus ganados y sus pastos .... donde se espesan el silencio y la retama .... ni otra memoria que el olvido": las justas palabras para una singladura vital. Las mismas que se adelgazan como huellas de gaviotas en la playa cuando somos dos cuerpos frente a frente y rompimos  como astros en un cielo vacío, un ejemplo en la distancia, de que  una felicidad no es real si no es compartida.

 

- Homenaje a tantos y tantos autores que conformaron mi vida con sus palabras y con sus ideas. Sin ellos todo sería diferente. ¡Gracias!

 

 

- Homenaje a tantos y tantos autores que conformaron mi vida con sus palabras y con sus ideas. Sin ellos todo sería diferente. ¡Gracias!