sábado, 22 de junio de 2019






Convivir en Reconcos

Un silencio furtivo,
la ayuda para encontrar las palabras que,
tras la sebe, se ocultan, miedosas del amor.

Y la vida en penumbra, sin formas, almas sin sonidos,
pasos sin huellas y silencio. O más que silencio:
conversar con la oscuridad, sin ojos, sin sonrisas,
con el tacto corroído por el color y los vientos ...
eso es la vida, como un agua amarilla.

Convivir y vivir es marcar distancias y alejar los nombres
de las fechas y de los calendarios que llevan la muesca
del verbo olvidar como síntoma.
 Y las grietas del corazón,
las simas que nos llevan por los insondables
al centro de la soledad, donde todo y solamente
son árboles y nubes y los cambiantes caprichos
de un aire que se dice juvenil cuando nos deja
donde habita el olvido
 y sin palabras o peor,  en blanco.

miércoles, 12 de junio de 2019








El puerto.

             Para Juanín.

Camín del puerto, al Aramo,
ya suben hoy los vaqueros
que hacen como lo hacían
por tradición, los abuelos.

Y por  lo mismo de siempre,
se repite lo que en tiempos
es historia de los hombres
con los nombres  y el recuerdo:
-  Que si les vaques estaban
en la Vega los Veneros
aunque La Rubia apuntaba
pasando ya pa Cuviechos...

La cabana Miguelón
sigue con alma de piedra
con el arrudu de frisnu
bien plantéu a  la derecha.
Y sigue allí, centenaria
y en so sitio,  la puerta
 con nombres que son fantasmas
en el chegu de La  Vega,
y arrostrando, por los días,
inviernos y primaveras:
que sirva como testigo
de lo escrito ¡ay! con pena.


Camín del puerto, al Aramo,
ya suben hoy los vaqueros
que, sin saberlo,  pretenden
grabar el nombre en el cielo,
sembrado que esta de piedras
que roba y quita al silencio.

Un silencio que vocea  
palabras que son milenios
como si fueran relojes
sin agujas y sin dedos.

lunes, 10 de junio de 2019






Lentamente

Lentamente gateando, con el amor hasta la cintura, y a brazadas
contra las olas que nos hacían
 como niños en la sombra
 y sonreír apretando las palabras
o hacer futuros
sin los fundamentos del amor,  entonces
hacíamos de la vida un viento
como sueño de tierra,  mixto de miel y  palabras.

¡Para nada! Fue un silencio lleno de distancias
y pasos perdidos en un arenal.
El silencio que nos rompió y donde enterramos
las esquinas  y los ojos
con las heridas propias que servían
para las costuras
que necesitan de tu nombre y el mío.


"Si supiera lo que es poesía, no tendría necesidad de escribir. Es algo que busco a ciegas en la oscuridad". Anne Carson.

viernes, 7 de junio de 2019


Ella está aquí, tras la letra, //hurgando entre líneas[1] ..
.
S I S E L L A


Como el  amor, sangrante, herida suturada por el tiempo y las palabras,
sin horario como el silencio , somos  sisellas  que nos zurean.
¡Ay! Como el amor, el  erizo íntimo del dolor, agarrotados
por un aire,  encadenados; y  en réplica al fuego que nos consume
en surcos  de agua y laurel, líbame,  azucena de caracol,
cala endiosada para mi tensón, ¡mi alma de algodón!.

Arrebátenos el silencio antes que el olvido y háganos con  tu nombre
las mil flores  y semillas que serán mi nombre en quebradas calizas 
vírgenes de erosión, almizcladas  para olfato en la distancia. Como un aire,
nos vienen las brisas con los mensajes de la presencia y la distancia
en las lindes del corazón;  superviviente, ¿cuándo y dónde los horizontes?
Decidme, aguas y corrientes cristalinas, ¿dónde quien bebe vuestras sed?
Apagad la mía y con ella os dejo el aroma de la ausencia, sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía, la llama   y un dejeme entre las azucenas
olvidado:   el retorno  a la sombra de tus acebuches en jaspe sustentados
como plumón de  ciudad en tu vientre y mis recuerdos, golem de coral.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                


[1] Este amor que no es uno. Blanca llum Vidal.- Ed. ultramarinos. 2018