miércoles, 17 de agosto de 2022

 
No tenim por!
        Para Bruno GulottaAndrea Ferrario y doce más, nombres de mi nombre
 
En días andados, hoy, una cuenta de sangre más
en el rosario del odio deicida, Barcelona y agosto del año dos mil diecisiete:
un dolor y cientos más de lágrimas y hambres de amor y de paz y desconsuelo
tan profundo como la sima más negra  del Mare Nostrum, mi mar
en esta aldea de árboles tristes por los plátanos de Las Ramblas, sus ojos en la barbarie.
 
Pero no tenim por!
 
En días andados, con el silencio de la serpiente y el vértigo sin corazón y con la mirada
en el cáncer de la muerte como remedio y solución,
hombres y niños y palabras y miedos confraternizan conmigo
en este rincón del silencio, sembrado de Esprius y el sueño de Maragal
y su D’un cop de roc llançat amb massa traça,
el vailet va buidar-li un ull, i en l’altre
se li ha posat un tel: la vaca és cega[1].
 
Por eso non tenim por!
 
Como Hebdo, Barcelona es mía, alma de mi Bataclan o las arenas de azul
que recogí  en Niza: la sangre de mis venas que rieguen su corazón: su lengua y su nombre
y la Barceloneta y el saber del seny , su aguada filosofía de la madurez.
Todo Barcelona y Cataluña y el Nuria, sus letras y formas  que me hacen mayor.
 
Desde Reconcos y con ellos,  Non tenim por!
 
¡Resistiremos! Pese al odio y al hacha homicida de Dios; pese a los ríos  que desbordan
tanta palabra como acumula el rencor,  pese a los soles y lunas y arenas  que acunan violencia
porque les falta valor; pese a los vientos, resistiremos como hijos
de la vida por un mundo mejor.
 
Y porque hay un grito en común: ¡Non tenim por!

  

 



[1] De una pedrada harto certera un ojo
le ha deshecho el boyero, y en el otro
se le ha puesto una tela. La vaca es ciega.

lunes, 8 de agosto de 2022

 
Pozo negro

Un pozo negro y leche negra o lirios del alma y azul de sangre
hacen del amor el rojo verde que trastorna las palabras
en un planetario de nombres
en rotación con el amor cual polvo del memento
que nos hace pródigos de la nada.
 
El desafecto y las fracturas sin palabras
son felicidad en el silbo tenue y oscuro
de cuántos besos rosario
de la devoción nuestra  por el engaño
del pulvis eris et in pulvis reverteris, incosncientes
de la desmemoria y el olvido.
 
Un pozo negro, icono para el recuerdo
y seguir con la vida, adelante.
Arrostrar el miedo y pensar la sorpresa
como pica en Flandes y una esperanza,
la espina del sofoco
que hace del corazón un detalle de la primavera.