miércoles, 26 de abril de 2023

 

Más allá

                    Homenaje a los puentes de Madison.

 
Después de tanto amor y  por cruzar juntos 
el corazón de las palabras, la ira, que nos atosiga
con inquina y destellos de latón- años
a cuestas con dolor-, es papel de fumar
en  labios mojados por  un deseo,  por el ansia 
de aquella calada, un suspiro y bocanada.
Una sonrisa  por el  vicio, se  supone, del amor:
parece que el silencio y la distancia limpiaron 
la ceniza que los recuerdos acumulan en el corazón.
 
Es curioso: cuando recorto en el aire, el resentimiento
y la  sombra de tu figura son   nube en el horizonte,  
un reflejo, al instante, que  predice tiempo apacible y con sol.
Es más:  hasta el tacto rebusca  un  sobre  donde 
la delicadeza escriba una carta a tu comprensión.
Aunque el enigma del mañana  y tus palabras 
sean reducto de una esperanza. Después de todo, 
y más allá de la misiva que es un correo, todo queda, 
nada se pierde aunque  las lluvias desgasten 
las bases del recuerdo, frágiles  como alma de coral.


-Este texto fue escrito en 2019 como homenaje a los dos grandes del cine, uno de ellos hoy Premio "Príncipe de Asturias". Entonces había nombres que daban luz a las palabras, y que hoy es tenue y mortecina.

lunes, 3 de abril de 2023

              Desolación del silencio

 
Mares y mares de palabras, incontables mares
de silencios, agobiantes, océanos;
hasta los dientes armados de silencio,
una brisa muda, desalados, todo y nada
 para olvidar al niño
de Lesbos, cándido en la luz,
alma truncada como la niña de Alepo,
hambres del mañana
y fruto amargo
del olvido. La desolación del silencio.
 
Mares y mares de palabras, ciegas,
sin espejo en el universo,
mares de palabras llenas de sangre
hasta los pies descalzos,
en la playa,  hasta la cintura
y sin palabras vivas,
como la violencia, llena de mares
y mares de palabras mudas y grises,
 océanos, vacías de todo y otra vez
la desolación del silencio.
 
Sin embargo,
para nada un mundo desvencijado,
mujeres y niñas rotas,
frágiles almas desoladas, tal vez.
Para nada un mundo de trizas y mi soledad,
para nada.
Serán brazos y brazos, abrazos. Dolor y
amor, como siempre, tu nombre,
fugaz estrella y recuerdo,
esquife en el proceloso mar que navega
la desolación del silencio.